El yeso y la humedad, ¿enemigos o aliados?

Uno de los mayores peligros que puede dañar a un edificio es la humedad, tanto para su propia estructura como para su contenido y, por supuesto, para las personas que habitan en ella. No en vano, si la humedad es intensa, puede provocar daños importantes en paredes como el deterioro de pinturas y revestimientos, así como la pudrición de vigas de madera o, incluso, el derrumbe de revestimientos como el yeso si la humedad estructural es muy intensa.

Aunque en el proceso de cualquier fábrica de yeso se le incorporan a este material aditivos para hacerlo resistente a estas situaciones adversas, es cierto que la probabilidad de que este tipo de material se estropee en espacios en contacto con la humedad es muy elevada, por ello, desde nuestra experiencia como empresa de reformas, siempre recomendamos solucionar a fondo el problema, atacando el asunto desde la raíz (una tubería rota o atacada, problemas de filtraciones por capilaridad desde el suelo, goteras en el tejado, etc.).

Es cierto que antes de que aparezca el problema del deterioro del yeso, generalmente aparecen otros previamente como desconchones de la pintura, manchas de moho o grietas, lo que nos ayuda a estar alerta y preparados para afrontar un problema de mayor entidad. Para evitar que los males sean mayores, es fundamental hacer un diagnóstico acertado tras examinar a fondo la zona afectada. Actualmente existen compañías especializadas en eliminar humedades, aunque también las empresas de reformas pueden realizar esta labor perfectamente.

No obstante, aunque ya hemos hablado de la complicada “relación” que mantiene el yeso con la humedad, es cierto que actualmente se pueden encontrar en los almacenes especializados placas de yeso laminado (también conocidas como pladur) que están especialmente tratadas para ser colocadas en espacios altamente húmedos como baños, cocinas o trasteros. En este sentido, dada su facilidad y rapidez de colocación se están imponiendo en los últimos años como uno de los recursos más utilizados para la construcción de viviendas y oficinas, así como para crear nuevos espacios durante una reforma integral.

En resumen, podemos concluir que es importante adaptar cada material a las características del edificio objeto de la obra, o reforma, para obtener un resultado óptimo y evitar que con el paso del tiempo aparezcan problemas como este que nos ocupa. Si crees que tu vivienda puede sufrir a causa de la humedad, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. ¡Te brindaremos la solución más apropiada sin ningún tipo de compromiso!

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